El pasado 5 y 6 de marzo de 2010, se llevó cabo la XIII Asamblea Departamental de Delegados de ANTHOC Bolívar en la sede sindical de SUTIMAC Cartagena, a la que concurrieron 46 delegados oficiales de 72 convocados pertenecientes a los distintas Secretarías de Salud y Hospitales de los municipios del departamento de Bolivar.
Para tomar determinaciones en relación al estudio y aprobación de estados financieros además de analizar la situación de grave crisis por la que atravieza el sector salud en Bolívar y Colombia. A la Asamblea asistió en calidad de delegado Juan Osorio Jimenez, Tesorero de ANTHOC Nacional y Héctor Alvis Gaviria, Secretario de Educación Nacional de ANTHOC, quienes aprovecharo la oportunidad para entregar un informe de la situación nacional, especialmente el compañero Juan Osorio quien explicó en detalle cada una de las acciones realizadas, los logros alcanzados y los compromisos del gobierno nacional, gracias al apoyo que encontró la propuesta de Yesid Camacho de realizar una serie de actividades con el fin de reclamar los derechos delos trabajadores, defender los Hospitales Públicos y rechazar los decretos de la emergencia social en salud.
Los delegados conocieron los estados financieros de ANTHOC Bolivar, se discuietieron cada uno de las cuentas y luego de un profundo debate, se someieron a votación la Asamblea aprobó los estados financieros a 31 de diciembre de 2008 y 2009, además de aprobar el presupuesto de $367.207.833,00 para la presente vigencia.
Además se estudió y se analizó en un serio trabajo de comisiones durante toda una tarde, los temas de Derechos Humanos, Reforma de Esatutos y Proceso de Unidad, Pliego de Peticiones y Financiero. Aprobándose en primera instancia la preparación de un estudio que recoja las condiciones actuales por las que atraviesan los desplazados y demás afectados por la violencia para presentar ese documento a la Junta de ANTHOC Nacional y a la Defensoría del Pueblo interesada en presentar una Acción de Tutela amparando derechos de reparación y reubicación laboral del personal desplazado.
Se determinó continuar el estudio de los estatutos, plataforma de lucha y Principios de Unidad para presentar un documento formal a la Junta de ATHOC nacional, especialmente a la Comisión de Reforma estatutaria como aporte para el compromiso del sindicato; de igual manera se aprobó la presentación de pliego de peticiones en los hospitales a los que n o se presentó en diciembre pasado, por lo tanto se debe presentar a 30 de junio de 2010.
Por último se dió aprobacioón al plan de acción aprobado por la CUT y las decisiones de ANTHOC Nacional, además de impulsar la realzación de Foros y Seminarios con el propósito de definir el modelo de salud alternativo para las comunidades.
Una de las conclusiones mas interesantes de nuestra asamblea fue la de solicitar el impulso a los programas de capacitación en Derechos Humanos, Mecanica Sindical, Politica Sindical y Economía, además de promover los estatutos entre los afiliados.

En las últimas tres décadas la guerra desarrollada por el narco-paramilitarismo, en connivencia con sectores de elites tradicionales y las fuerzas armadas, fue en lo esencial contra los campesinos pobres y medios y sus propiedades. En esa guerra criminal el 10% de la población del país quedó en condición de desplazada; se produjo un proceso de expropiación violenta de tierras que algunos calculan en algo más de 10 millones de hectáreas; una parte importante de la población víctima de la acción violenta de los grupos armados espera, que se le reconozcan sus derechos, restituyan sus tierras, repare integralmente y posibilite el desarrollo de sus proyectos de vida con dignidad.

Hace tiempo que se disputa la relación entre pobreza y violencia en todo el mundo, y en Colombia con más veras. Basta repasar la saga intelectual sobre el asunto desarrollado por la estirpe de los violentólogos que los hay de derecha y de izquierda. Ésta marchó en paralelo con la trágica descendencia de los Buendía que globalizó Gabriel García Márquez con el éxito literario de Cien años de soledad.

Cuando la seguridad y la defensa de una nación se define como Política de Estado, se le fijan los propósitos y metas, la estrategia y la táctica operativa, los planes y programas institucionales y, no importa cual sea el gobernante de turno, la política debe marchar adelante en el cumplimiento de sus postulados generales.

El Presidente de la Universidad de Georgetown tiene el agrado de informar a su distinguida clientela, formada por dictadores, genocidas, violadores de derechos humanos, terroristas de Estado, torturadores y periodistas (por aquello de ser sicarios de pluma y micrófono) de empresas como CNN, RCN, Caracol, Globovisión, Clarín, El País, El Mundo, La Vanguardia, El Tiempo, Fox News y otros cuya lista se me haría interminable nombrar en esta ocasión, sin incurrir en injustas exclusiones, que a partir del próximo primero de septiembre se integrará a nuestra nómina académica el ex presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez como cafredrático de nuestra honorable institución.

Que los organismos internacionales dispuestos para el mantenimiento de la paz en el mundo no sean particularmente eficaces, no es un misterio para todos los que, sintonizando sus televisores sobre los noticieros de cualquier canal, se han dado cuenta que el planeta nunca ha cesado de estar en guerra.