La Superintendencia Nacional en Salud obliga a la EPS SaludCoop devolver 318 mil millones de pesos al encontrar que esta empresa no estaba destinando estos recursos a los servicios de salud sino a otros rublos como la construcción de hoteles de 5 estrellas y campos de golf.
SaludCoop es la EPS más grande del país cuenta con 31 clínicas en el país. La situación que pone en evidencia hoy la Superintendencia, aclara un poco las razones de la crisis del sistema de salud en Colombia. No hay plata para los hospitales, para medicinas, para pagar a los trabajadores pero si hay recursos para que las EPS amplíen sus arcas.
Yesid Camacho presidente de Anthoc nos explica que es SaludCoop: “para el año 1994 disfrazado de cooperativa surgió SaluCoop con un capital de orden de mil quinientos millones de pesos hoy podría decir que su capital es de los dos billones de pesos. Esta es una cifra muy difícil de establecer pues SaludCoop maneja dos caras, una la de cooperativa y la otra de empresa privada. Con la cara de cooperativa en Colombia redistribuye los excedentes entre socios que se desconocen quienes son, con niveles altos de testaferrato, donde se dice que hay personas del gobierno. Como empresa privada tiene inversiones en el Ecuador por el orden de 150 millones de dólares, además tiene oficinas en México, Miami y Perú. Aquí en Colombia ha construido hoteles en el Meta otro ejemplo de clara desviación de los recursos de la salud, también es propietaria del equipo de futbol La Equidad, así mismo tiene otro tipo de negocios como universidades, escuelas técnicas en diferentes partes del país, además de dedicarse a la importación de medicamentos” declaro el dirigente sindical.
Estos recursos que hoy tiene que devolver la EPS provienen de las contribuciones parafiscales, de las UPC, las cuotas moderadoras, de los copagos mejor dicho de los usuarios, de la sociedad. Formalmente la citada EPS es una cooperativa y por esta razón sus directivos aducen que los recursos podían estar destinados a otros fines, mientras literalmente la salud se moría.
Recordemos que una de las razones por las que el gobierno declaro la emergencia social en salud tiene que ver con el desfinanciamiento del sector y las deudas con las EPS, otra evidencia de los orígenes de la crisis que hoy vive el sector de la salud. Mientras los hospitales y la red pública hospitalaria vienen siendo liquidados los empresarios privados se enriquecían.

En las últimas tres décadas la guerra desarrollada por el narco-paramilitarismo, en connivencia con sectores de elites tradicionales y las fuerzas armadas, fue en lo esencial contra los campesinos pobres y medios y sus propiedades. En esa guerra criminal el 10% de la población del país quedó en condición de desplazada; se produjo un proceso de expropiación violenta de tierras que algunos calculan en algo más de 10 millones de hectáreas; una parte importante de la población víctima de la acción violenta de los grupos armados espera, que se le reconozcan sus derechos, restituyan sus tierras, repare integralmente y posibilite el desarrollo de sus proyectos de vida con dignidad.

Hace tiempo que se disputa la relación entre pobreza y violencia en todo el mundo, y en Colombia con más veras. Basta repasar la saga intelectual sobre el asunto desarrollado por la estirpe de los violentólogos que los hay de derecha y de izquierda. Ésta marchó en paralelo con la trágica descendencia de los Buendía que globalizó Gabriel García Márquez con el éxito literario de Cien años de soledad.

Cuando la seguridad y la defensa de una nación se define como Política de Estado, se le fijan los propósitos y metas, la estrategia y la táctica operativa, los planes y programas institucionales y, no importa cual sea el gobernante de turno, la política debe marchar adelante en el cumplimiento de sus postulados generales.

El Presidente de la Universidad de Georgetown tiene el agrado de informar a su distinguida clientela, formada por dictadores, genocidas, violadores de derechos humanos, terroristas de Estado, torturadores y periodistas (por aquello de ser sicarios de pluma y micrófono) de empresas como CNN, RCN, Caracol, Globovisión, Clarín, El País, El Mundo, La Vanguardia, El Tiempo, Fox News y otros cuya lista se me haría interminable nombrar en esta ocasión, sin incurrir en injustas exclusiones, que a partir del próximo primero de septiembre se integrará a nuestra nómina académica el ex presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez como cafredrático de nuestra honorable institución.

Que los organismos internacionales dispuestos para el mantenimiento de la paz en el mundo no sean particularmente eficaces, no es un misterio para todos los que, sintonizando sus televisores sobre los noticieros de cualquier canal, se han dado cuenta que el planeta nunca ha cesado de estar en guerra.